Esta sección pretende aclarar vuestras dudas sobre el objeto del blog y sus artículos.
Aquí tenemos un correo que me llegó de mi colega de actividades filosóficas Joaquin A.F, el único que por ahora ha contestado algún post en los artículos -y que lo hará en mucho tiempo, supongo-.
"Si pudiera ser, me gustaría que tu blog se hiciese cargo de la siguiente cuestión: independientemente de que el mercado de la cultura "pop" de masas haya asimilado la estética y la mitología nazi -y también la mitología en torno al nazismo- como una subsección más de la sección "enigmas históricos" del Canal Historia, ¿de dónde procede el poder de fascinación que ya en sus contemporáneos ejercía la idea de una Raza Primordial? ¿no estará la "cultura de consumo - pop" valiéndose del numen procedente de un fondo simbólico primordial, de una ninfa siniestra que ella no sería capaz de producir, para atraer a los consumidores hacia ciertos "nodos conflictivos" o "campos problemáticos" que ella sólo es capaz de acceder en términos de plusvalor, pero que la trascienden? Y dándole la vuelta al argumento: ¿no era el nazismo ya desde su comienzo histórico, y no sólo tras la formación de las sociedades capitalistas de consumo y la cultura de masas, "cultura pop", farsa, juego de máscaras, seducción, movimiento de los afectos, y como quien dice, "gran producción de historia-ficción con dos Premios de la Academia a los mejores efectos especiales y al mejor diseño de vestuario", siendo todo esto YA en su mismo acontecer en el tiempo como "trágico episodio de la Historia Universal"? AHÍ TE LO DEJO."
Respuesta del Führer Redaktor
"Bueno, Joaquin, mi Blog no solo pretende dar a entender que la simbología nazista ha sido subsumida por la maquinaria consumista del canal historia, sino que su ideología también es tratada y potenciada para crear espectáculo, para confundir, al igual que los nazis, historia y ficción, y recrear un sentido de lo mítico y la estupefacción que alimente los corazones nostálgicos de una mitología de nuestra era. Lo que vengo a decir con todo esto, y a denunciar con este blog, es que las mismas estructuras totalitarias y simbólicas de las que hacía gala el nazismo para promover "hermosas" fantasias de trascendencia y justificar su régimen, son las mismas -exactamente las mismas- que las de las democracias liberales. Solo hay que pasearse por los talleres de marketing de empresa para comprobarlo.
Y por supuesto que me haré cargo de tus cuitas sobre esa fascinación de lo primigenio en el nacismo y la actual sociedad de consumo (que la trasciende), en un próximo artículo
Saludos"
sábado, 3 de febrero de 2007
Los ovnis nazis también son pop ¿Pero qué coño es esto?

"La instauración de una base secreta de origen nacionalsocialista en el Cono Sur de Sudamérica ha sido un tema apasionante para algunos y una quimera para otros. Incluso más de algún autor a relacionado el fenómeno Ovni con la tecnología alemana instalada en la helada Antártica luego de la II Guerra Mundial. ¿Existen bases para pensar el renacimiento de un IV Reich? ¿Por qué esta relación siempre presente entre el fenómeno Ovni y los alemanes de la II Guerra Mundial? ¿Por qué continúan estas expectativas y especulaciones diversas referente a este tema?"
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El Capitán América de "La caza de Brujas"


Como veremos en este artículo, la propaganda popular descaradamente explícita, no es solo propiedad de los regímentes totalitarios. La Marvel de los años cincuenta (laTimely, por aquellos entontes), siguió a pies juntillas los dictados del macarthismo. La maquinaria generadora de mitología popular basura es como el funcionariado: se encuentra al servicio de quien esté en el poder: es un ente autónomo que cumple la función que en el momento es exigida. Tan necesaria e inexorable como hacienda. Cuántos miles de dolares pagó el gabinete político de la caza de brujas a los responsables de Timely no lo sé, pero tampoco sé cuántos otros cientos de miles (o millones) habría pagado la gente de Bush para que la actual Marvel orientara todas sus colecciónes en el año 2001 hacia la "catástrofe" del 11 S y la cruzada contra "el eje del Mal". Además, si nos remontamos a los orígenes de la serie, vemos como "el centinela de la libertad" (¡Toma castaña! Qué pensaría Kant sobre eso de "los centinelas de la libertad") es un producto de la exaltación patriótica del momento. Un gancho más para mantener la moral de la nación y de paso enrolar más reclutas a la trifulca entre banqueros y empresarios que fue la Segunda Guerra Mundial. En el momento en que acabó la contienda, la serie del Capitán América dejó de imprimirse y el personaje fue asesinado para no regresar nunca jamás. Pero es que el espíritu patriótico siempre está ahí, caballeros; en los momentos de mayor necesidad surge, como lo haría el espíritu santo para los apóstoles:
El Capitán América original supuestamente murió junto a Bucky al final de la 2º Guerra Mundial al detener un plan del Barón Zemo para lanzar una superbomba sobre Londres. En realidad había quedado congelado en un bloque de hielo en la Antártida hasta que en el Avengers #4 es liberado por Namor y encontrado por los Vengadores.
Mientras estaba en "animación suspendida", otras tres personas habían lucieron el uniforme. El primero de ellos lo hizo durante la guerra de Corea. El personaje pasó a manos de Timely (Marvel de los 50) y lo puso a combatir comunistas allí; más tarde, en los Estados Unidos, le agregaron a "otro" Bucky (que luego reaparecería, en los años ochenta, con Steven Rogers, el Capi original del que hemos hablado antes y que había quedado congelado como el pan.). Ambos representaron el macartismo divinamente, dando palizas morrocotudas a comunistas (que en muchos casos eran negros -recuerdo la maravillosa saga, años después, en la que el nazi Cráneo Rojo estaba detrás de los disturbios de los panteras negas-).
No sé como finalizó esa serie pero el caso es que, como digo, en 1964 es descongelado el Capitán América original. Marvel soluciona el asunto del Capitán América macartista de los años 50 haciendo ver que este espúrio "centinela de la libertad" había recibido un tratamiento incompleto y defectuoso del "suero del supersoldado" con el que convirtieron al capi original. Esto lo volvió paranoico y el gobierno tuvo que capturarlo y encerrarlo: Estaba tan chiflado que veía comunistas hasta en la sopa. A finales de la década de los setenta (si no me equivoco) Marvel terminó de "arreglar" todo este embrollo haciendo que el Capitán chiflado se escapase y se enfrentase al auténtico, pensando que era un espía comunista. Se supone que terminó ganando el más cuerdo de los dos, el original (Steven Rogers) ¿Pero quién sabe?
El Capitán América original supuestamente murió junto a Bucky al final de la 2º Guerra Mundial al detener un plan del Barón Zemo para lanzar una superbomba sobre Londres. En realidad había quedado congelado en un bloque de hielo en la Antártida hasta que en el Avengers #4 es liberado por Namor y encontrado por los Vengadores.
Mientras estaba en "animación suspendida", otras tres personas habían lucieron el uniforme. El primero de ellos lo hizo durante la guerra de Corea. El personaje pasó a manos de Timely (Marvel de los 50) y lo puso a combatir comunistas allí; más tarde, en los Estados Unidos, le agregaron a "otro" Bucky (que luego reaparecería, en los años ochenta, con Steven Rogers, el Capi original del que hemos hablado antes y que había quedado congelado como el pan.). Ambos representaron el macartismo divinamente, dando palizas morrocotudas a comunistas (que en muchos casos eran negros -recuerdo la maravillosa saga, años después, en la que el nazi Cráneo Rojo estaba detrás de los disturbios de los panteras negas-).
No sé como finalizó esa serie pero el caso es que, como digo, en 1964 es descongelado el Capitán América original. Marvel soluciona el asunto del Capitán América macartista de los años 50 haciendo ver que este espúrio "centinela de la libertad" había recibido un tratamiento incompleto y defectuoso del "suero del supersoldado" con el que convirtieron al capi original. Esto lo volvió paranoico y el gobierno tuvo que capturarlo y encerrarlo: Estaba tan chiflado que veía comunistas hasta en la sopa. A finales de la década de los setenta (si no me equivoco) Marvel terminó de "arreglar" todo este embrollo haciendo que el Capitán chiflado se escapase y se enfrentase al auténtico, pensando que era un espía comunista. Se supone que terminó ganando el más cuerdo de los dos, el original (Steven Rogers) ¿Pero quién sabe?
Consejo: Mirad esta curiosa link sobre "Cómics al servicio del imperio": http://www.jotaceve.org/index.php?option=com_content&task=view&id=202&Itemid=9
Portadas: La del primerísimo número uno de "Captain América" a puños con Hitler antes de terminar la Segunda Gran Guerra.
La del número 78 de los años 50 en la guerra fría. El rotulo en rojo dice así: "Vean al Capitán América desafiar las hordas comunistas".
La del número 78 de los años 50 en la guerra fría. El rotulo en rojo dice así: "Vean al Capitán América desafiar las hordas comunistas".
viernes, 2 de febrero de 2007
Malos Nazis de Marvel II (Cráneo Rojo).


¡Aquí está el mejor de todos! Red Skull, conocido por los españolitos como "Cráneo Rojo".
Craneo es el primer super-malvado del chico abanderado. Al principio era un degraciado al que le pusieron otro traje verde (por qué esa obsesión por los pijamas verdes de marvel) y una careta mu fea en froma de cráneo rojo que le daba un aspecto de lo más glamuroso. Por lo visto Hitler estaba aburrido y decidió hacer un über-mensch lo más aleatorio posible, porque estaba ya cansado de probar con fórmulas de super-soldado y similares. Total que al primer desgraciado que se supo la capital de Polonia le dieron la misión de pegarse con su, también glamurosa, contrapartida norteamericana. Y fijaos que limipamente se resuelve la Segunda Guerra Mundial en los tebeos de Marvel: a ostias entre dos tios disfrazados. Ni minas, ni guerra rápida, ni historias.
El nazismo-pop del cómic: Malos de Marvel (Hydra)


Quién no recuerda esos tebeos de los ochenta con esas portadas del tio de la bandera supermusculado pegandose de hostias con señores en pijama verde y máscara.
Aquí los tenéis. Los malos nazis para-militares del Capitán América. Aquí tenemos la entrañable viñeta del Barón Stuker amenazando a un pobre ciudadano de los EEUU que nada tiene que ver con sus épicos planes para conquistar el mundo gracias a su orgaización de tios en pijama verde: "Hydra" Y cómo olvidar a esta chica de cuero verde, vívora, que tanto hizo entrechocar los instintos sexuales del Capitán América en aquellos setenta y ochenta. Amantes de la ola del látigo y el leather.
El nazismo es kitsch


El arte nazi antes de ser pop es ante todo kitsch. Algo kitsch es lo que se hace grotesco por estar descontextualizado, fuera de lugar pero que, ingenuamente, se pretende en la mejor situación; y los nazis eran tan grandilocuentes que se hicieron expertos en el tema. Un par de exquisitas muestras.
En la foto en blanco y negro... Tenemos a Hitler vestido como un chico de las juventudes hitlerianas, con expresión de enfado porque su mariscal de campo lo ha regañado. El señor Adolf y su fotógrafo queren connotar algo que llega a nosotros con un sentido excedido de la intención original.
En la pintura el artista quiso reflejar el legado mítico que retoma el Tercer Reich pero... ¿alguna vez alguien ha visto a un caballero teutón con el bigote de Hitler que, además, porte una bandera con un emblema tan significativo y "modernista" como es la esvástica? ¿Qué traiciona aquí la connotación propagandística del régimen? El mismo hecho de que el nazismo ya es, en sí, un icono popular, con su mundo estético y de sentido ya construidos. Cuando uno piensa en Hitler le viene a la mente el clásico enano gruñón de uniforme, rodeado de oficiales y altos mandos, envueltos en parafernalia simbólica; o evoca un histérico que grita consignas con la guturalidad del Pato Donald. Pero imaginarse al Führer embutido en la armadura de Beowulf sobre el lomo de un gran caballo negro te hace, como poco, sentir sexualmente incómodo; también parece como si Tony Stark hubiera bebido más de la cuenta y decidido recrear una utopía nazista en el jardín de la mansión de los Vengadores, con armadura retro y todo. Una vez más falló la connotación. No somos el pueblo alemán de los años 30, sediento de imagenes míticas y promesas de un salvador, en plena recuperación de la depresión económica -¿seguro que no?-. Bueno un poco sí, solo hace falta ver el aire épico de Beckham vendiéndote un perfume ¿será eso kitsch en unos años?Espero que sí. Supongo que hemos cambiado el referente mítico de las novelas de caballería o de la Metamorfósis de Ovidio por la Jungla de Cristal. Tal vez sea esa la respuesta. Al fin y al cabo solo los dictados de la modan establecen cuando algo es kitsch.
Wolfstein 3D. Un clásico.


Este maravilloso juego con el que todos hemos perdido las tardes de nuestra adolescencia. Lleva a altas cotas la idea de que el nazismo es ya una tendencia pop, al quedar subsumido por el sistema de consumo. Reconocedlo, chicos: Lo nazi vende, lo dice el canal historia. Estos son los dos muñecotes malos del final que siempre te jodian la partida. Hitler en su traje de batalla y sin él cuando ya se lo has destruido.
No metas a un yankee en un castillo plagado de nazis porque si no te saldrá esto. Un saludo.
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